Sabemos que las decepciones amorosas son algo doloroso e inevitable en esta vida, a nadie le gusta sentirse rechazado y muchos menos abandonado, sobre todo cuando habías depositado esperanza y expectativas sobre esa persona que creías que compartiría el resto de su vida a tu lado, pero alguna vez te haz preguntado ¿por qué nos […]
Sabemos que las decepciones amorosas son algo doloroso e inevitable en esta vida, a nadie le gusta sentirse rechazado y muchos menos abandonado, sobre todo cuando habías depositado esperanza y expectativas sobre esa persona que creías que compartiría el resto de su vida a tu lado, pero alguna vez te haz preguntado ¿por qué nos cuesta tanto desprendernos de alguien con quien no estuvimos?
Al pasar por una ruptura estamos viviendo un proceso de duelo, por eso tanto dolor y sufrimiento; sin embargo en otras ocasiones solo nos aferramos a una persona o la idea de ella no podemos dejarla ir aún sabiendo que no es el indicado o que estamos mejor si él o ella. No te tortures tanto, es algo que nos pasa a todos, pero tener en claro que detrás de ese tortuoso sentimiento hay una razón hará todo un poco más llevadero y ayudará para que comiences a sanar tu corazón.

Amor imposible
Muchas veces nos fijamos en alguien por quien no vale la pena lucha y no, no estamos diciendo que esa persona no valga la pena, pero simplemente debemos aceptar que nuestros esfuerzos nunca darán fruto puesto que no hay una reciprocidad en el sentimiento o puede que se trate de alguien con quien sabemos que jamás podríamos estar, por ejemplo, un amigo, el hermano de tu mejor amiga, un maestro o alguien que ya tiene una pareja.
Aunque lo parezca, no es lo peor del mundo; sí, es doloroso, pero lo mejor es desistir de esos intentos y aceptar que estas gastando fuerzas y recursos en vano, los cuales podrías invertir en alguien que siquiera estar contigo y sienta lo mismo.
No te aferres
Como diría el Divo de Juárez ‘ya no te aferres, ni te hagas más daño’; aceptalo en el fondo lo sabes, tú y esa persona jamás podrán estar juntos sin importar cuánto lo desees, entonces ¿por qué aferrarse? Más que querer a esa persona, solo la has idealizado y pensado en lo maravillosa que sería tu vida con ella a tu lado, sin embargo no estás listo ni buscas una relación estable por lo que basas todos esos sentimientos y emociones en una fantasía.
La buena noticia a todos esto es que el tiempo lo cura todo y aunque en este momento parezca lo más doloroso e imposible muy pronto tu corazón sanará; lo mejor es aceptar que solo se trata de un capricho y no un sentimiento real, para que puedas continuar poco a poco con tu vida.
Por: Fabiola Neri