Además de ser una de las poetisas más reconocidas de la literatura, Juana de Asbaje, mejor conocida como Sor Juana Inés de la Cruz dedicó su tiempo, esfuerzo y conocimiento a algo más que dedicar redondillas a aquellos ‘hombres necios que acusáis a la mujer sin razón’. Sor Juana se dió el espacio de relatar […]
Además de ser una de las poetisas más reconocidas de la literatura, Juana de Asbaje, mejor conocida como Sor Juana Inés de la Cruz dedicó su tiempo, esfuerzo y conocimiento a algo más que dedicar redondillas a aquellos ‘hombres necios que acusáis a la mujer sin razón’. Sor Juana se dió el espacio de relatar acerca de lo más cotidiano de la vida en el claustro y qué más cotidiano que la comida.
La Décima Musa plasmó su conocimiento gastronómico en su “Libro de Cocina”, compendio que contiene algunas de las recetas más representativas de la época virreinal. Te presentamos algunas de sus recetas tal y como se encuentran en este famoso recetario.

Manchamanteles
“Chiles desvenados y remojados de un día para otro, molidos con ajonjolí tostado, y frito todo en manteca, echarás el agua necesaria, la gallina, rebanadas de plátano, de camote, manzana y su sal necesaria.”

Torta de arroz
“En una servilleta se pone a cocer el arroz, así que está cocido, se le echa azafrán como para comer. Ya estará hecho el picadillo con pasas, alcaparras, almendras, piñones, huevo cocido, aceitunas, chilitos. Se unta la cazuela con manteca y se echa la mitad del arroz abajo y luego el picadillo y después la otra mitad del arroz y encima azúcar molida y se pone a dos fuegos.”.

Buñuelos de viento
“Se pone a hervir un cazo con agua de anís y manteca, así que hierve se le va espolvoreando la harina, y se está meneando porque no se queme. Así que se hace pelota y despega del cazo, se aparta y deja enfriar. Después a cada libra de harina, 9 huevos como para reír. En la palma de la mano se van deshaciendo, así que esta bien espesa, se le echa tantita manteca derretida y se van echando con una cuchara de plata en la manteca y así que revienta se aviva el fuego para que salgan dorados.”.

Jericaya
“Se endulza la leche hervida. A una taza de leche, cuatro yemas, se revuelven y echan en la taza, se ponen a hervir dentro de agua con un comal encima, y para conocer si está, mete un popote hasta que salga limpio. Después echa canela.”

Leche quemada
“Un real de leche, echa 19 o 12 yemas, cuartilla de arroz crudo y molido colado con la dicha leche, una cáscara de limpin, su dulce correspondiente, y puesto al fuego se está meneando que tome punto de manjar blanco. vacíalo en un platón luego que enfríe, azúcar molida por encima y canela, y luego pon encima un coma con fuego para que queme.”
Por: Fabiola Neri