Cuando estamos en una relación siempre esperamos que esta sea ‘miel sobre hojuelas’, deseamos que la persona a nuestro lado sea el amor de nuestra vida y hasta comenzamos a fantasear sobre un futuro a su lado, pero ¿qué pasa cuando las cosas no son como esperamos? Cuando notamos que la relación no va ‘viento […]
Cuando estamos en una relación siempre esperamos que esta sea ‘miel sobre hojuelas’, deseamos que la persona a nuestro lado sea el amor de nuestra vida y hasta comenzamos a fantasear sobre un futuro a su lado, pero ¿qué pasa cuando las cosas no son como esperamos?
Cuando notamos que la relación no va ‘viento en popa’ pero estamos profundamente enamorados de esa persona lo que más nos aterra es la idea de que la relación pueda terminarse y aunque intentemos hasta lo imposible por evitarlo, a veces es mejor aceptar que las cosas no funcionan y terminar por lo sano.
No tengas miedo de escuchar la frase “tenemos que hablar”, mejor toma en cuenta estos consejos y prepárate para lo inevitable; pues como lo dijo nuestro Gallo de oro “Es mejor terminar como amigos que vivir como enemigos esperando atacar”.

Olvida los clichés
Ya sea que lo hayas dicho o te la hayan aplicado alguna vez, estás de acuerdo que escuchar el típico “Deberíamos darnos un tiempo” o “No eres tú soy yo” no sólo te hace pensar que es de las excusas más baratas del mundo, sino que efectivamente si somos nosotros. Deja de lado estas tonterías y mejor sé honesto, sobre la razón de la ruptura.
Se honesto
Además de los clichés, otra cosa que todos odiamos es la deshonestidad. Si la razón por la que vas a terminar con tu pareja es porque hay alguien más, díselo. Sí, seguramente le dolerá, pero al final él o ella agradecerán que hayas sido sincero y no le hagas pasar los días llorando y cuestionándose qué fue lo que pasó o en que se equivocó.
Y por favor, hagas lo que hagas no mientas sobre la razón de porque ya no quieres estar con ella, al final la verdad siempre se sabe y si tu ex descubre que mentiste al momento del truene es muy probable que te haga ver frente a todos como un mentiroso/a; lo cual, bueno, siendo sinceros, lo mereces.

Hazlo de frente
No hay nada más cobarde en el mundo que terminar tu relación sin dar la cara. Así que si no quieres que pensemos que eres un patán igual a Rusell Brand cuando rompió su matrimonio con Katy Perry antes de su concierto por medio de un mensaje de texto, ve buscando todo el valor que necesites y enfrenta las cosas de la manera adecuada.
Recuerda que esto no solo se trata de un acto de madurez, sino del respeto que tienes por la relación y la persona que fue tu pareja.
Habla, no grites
Durante el calor del momento es muy posible que una o ambas partes se alteren y comience a haber gritos o hasta insultos. En alguien debe de caber la prudencia, procura que sea en ti y evita a toda costa alterarte más de lo necesario; al fin y al cabo lo que ambos buscan es no terminar mal ¿cierto?
Dense su tiempo
Si la ruptura acabó bien y decidieron quedar como amigos ¡Genial! Sin embargo, eso no significa que tengan que frecuentarse todo el tiempo o peor aún, tener ‘sexo de amigos’. Dense un tiempo para sanar, pues aunque no lo parezca ambos estarán pasando por un proceso de duelo, el cual, cada uno debe de llevar a su ritmo.
¡No más sexo!
Suele ser muy común que al terminar una relación ambos quieran tener sexo de despedida y aunque te digan que es fácil y te vas a divertir ¡no es cierto! Por muchas ganas que ambos tengan de hacerlo lo mejor es evitar este último encuentro, pues corren el riesgo de que uno o ambos confundan las cosas y se mezclen los sentimientos.
Sea cual sea la razón, si ninguno de los dos quiere terminar de la peor manera posible, lo mejor será que traten de llevar esto con calma y hablarlo lo más tranquila posible, ya después, cuando las aguas se calmen, entonces si podrán retomar las cosas e intentar llevar una bonita relación de amistad.
Por: Fabiola Neri