Hace unos días autoridades de Tulum reportaron un socavón en la carretera Tulum – Playa del Carmen, zona en la cual está proyectado el paso del Tren Maya, resultó ser en realidad una cueva acuática de aguas cristalinas. Los vestigios datan de los periodos Pleistoceno y Holoceno de hace casi 2.5 millones de años atrás, […]
Hace unos días autoridades de Tulum reportaron un socavón en la carretera Tulum – Playa del Carmen, zona en la cual está proyectado el paso del Tren Maya, resultó ser en realidad una cueva acuática de aguas cristalinas.
Los vestigios datan de los periodos Pleistoceno y Holoceno de hace casi 2.5 millones de años atrás, la cueva esta conectada con otros ecosistemas por lo que forma parte de la segunda red de ríos subterráneos más grande del mundo, de acuerdo con el Círculo Espeleológico del Mayab.
La caverna fue bautizada con el nombre de `Me lleva el tren´, por lo que investigadores se pronunciaron en la importancia de realizar estudios profundos para que la construcción del Tren Maya no dañe el suelo, ni la naturaleza de la Península de Yucatán.

La cueva posee una dimensión de 20 metros de ancho por 60 de largo, en su ecosistema hay un organismos ciegos, crustáceos y cochinillas, el techo cuenta con fósiles de coraracol rosado y podría ser el hábitad de dos de las especies de peces ciegos de Yucatán.
“Cualquier cosa que se haga en la superficie de la Península de Yucatán, y esto va desde los drenajes, las calles, la basura y las construcciones, entre muchas otras actividades, hasta llegar a los megaproyectos, debe tomarse en cuenta la naturaleza”, aseguró Roberto Rojo biólogo.