No son pocas veces en las que las redes sociales han estallado contra un personaje y esta vez fue el turno del comentador británico Milo Yiannopoulos. Después de una serie de controversiales tuits en contra de la actriz afroamericana Leslie Jones, el también especialista en tecnología fue vetado permanentemente de Twitter. Yiannopoulos tiene fuertes vínculos con […]
No son pocas veces en las que las redes sociales han estallado contra un personaje y esta vez fue el turno del comentador británico Milo Yiannopoulos. Después de una serie de controversiales tuits en contra de la actriz afroamericana Leslie Jones, el también especialista en tecnología fue vetado permanentemente de Twitter. Yiannopoulos tiene fuertes vínculos con periodistas del ala de ultraderecha británica, quienes escriben para el sitio de noticias conservador Breitbart, y el polémico dúo Ann Coulter – Donald Trump.
En épocas donde la tensión racial pareciera haber estallado de nuevo, los incendiarios comentarios de Yiannopoulos y sus polémicos seguidores no han hecho más que fomentar conductas que van en contra de los preceptos en los que están cimentados los valores de los que tanto se ha jactado la sociedad occidental contemporánea.
El bloqueo de Twitter hacia Yiannopoulos no sólo es una manera de plantarse en una postura política determinada, de hecho, el propio periodista argumentó censura por parte del gigante en redes sociales; sino de fijar parámetros para prevenir conductas tan deleznables como el racismo en redes sociales.
Personajes como Ann Coulter y Milo Yiannopoulos, quienes haciendo gala de tremenda impunidad, han emitido comentarios que en contextos mucho más plurales serían considerados como delitos. Mientras que Coulter llamó a la población hispana de Estados Unidos como una plaga deficiente, Yiannopoulos se mofó vía Facebook de una familia mexicana durante una escala en el aeropuerto de la Ciudad de México. Sus polémicas declaraciones les han llevado a escandalosos, y certeramente sin sentido, debates con presentadores de Fox News y MSNBC.
La reciente contienda presidencial en los Estados Unidos ha estado caracterizada por su fuerte presencia en redes sociales. Tanto los medios como sus plataformas políticas han aprovechado para emitir campañas de desprestigio que van desde el uso del hashtag #CrookedHillary -Hillary torcida– hasta la filtración de las estafas relacionadas a las empresas de Donald Trump.
Facebook y Twitter se han caracterizado por su poca censura; sin embargo, la línea de la llamada libertad de expresión al parecer ha llegado un límite y estas compañías no han dudado en fijar su postura ante los grandes temas de la agenda global. Habrá que ver si ante el establecimiento de reglas más estrictas dentro de estos foros, Ann Coulter seguirá llamado “Mexsins” a los hispanos y “Mandarins” a la población asiática.