Aunque no todas las personas disfruten de esta bebida, lo cierto es que todos la hemos probado alguna vez en la vida, ya sea fría o caliente; no obstante, pese a ser una de las bebidas más populares en el mundo, el éxito de algunos tipos de café sobre otros se debe a los exhaustivos […]
Aunque no todas las personas disfruten de esta bebida, lo cierto es que todos la hemos probado alguna vez en la vida, ya sea fría o caliente; no obstante, pese a ser una de las bebidas más populares en el mundo, el éxito de algunos tipos de café sobre otros se debe a los exhaustivos procesos de producción que existen para lograr su fermentación.
No hay duda de que el café producido en México y Colombia son uno de los más populares y deliciosos, sin embargo, aquí te presentamos algunos de los distintos tipos de café más exóticos y más caros del mundo.

Monkey Parchment
El proceso de producción de este café proveniente de la zona de Chikmagular en la India, se basa en la ‘ayuda’ de los monos Rhesus, quienes mastican el fruto para posteriormente dejar intacto el grano.
Además del proceso de fermentación de este café, su escasez -debido a una reducida y minuciosa recolección- lo hacen uno de los más especiales de la India Arábica.

Black Ivory
Blake Dinkin, encargado de la producción de este café, quiere de la ayuda de varios especímenes de elefantes, en su mayoría rescatados de la caza indiscriminada y protegidos en una zona de resguardo en Asia.
El proceso de producción de este café, incluye alimentar a los elefantes con este fruto para posteriormente extraerlo de sus excrementos y continuar con la fermentación. A pesar del inusual procedimiento para obtener estos granos, el sabor ligero y suave aroma, hacen de este café uno de los más costosos del mundo al tener un precio de 859 euros por kilo.

Kopi Luwak
Al igual que el café Black Ivory, estos granos pasan por un proceso de fermentación dentro del estómago y los excrementos de un animal; algunas comadrejas, provenientes de Indonesia, comen el fruto y dejan casi de manera intacta el grano de esta baya, por lo que, tras algunos días en el estómago y el excremento de este animal, proporcionan un sabor amargo con toques acaramelados y achocolatados.
Ya que las comadrejas se encuentran en estado salvaje y no en granjas productoras, recolectar los frutos requiere una gran cantidad de tiempo, haciendo que anualmente se consigan cerca de 250 kilos, cuyo precio al mercado es de los 400 a 500 Euros por kilo.