Sí creías que el coronavirus era de las enfermedades más peligrosas y que podría acabar rápidamente con la humanidad, prepárate porque con el calentamiento global podrían aparecer 33 grupos de virus antiguos. De acuerdo con un grupo de científicos, se identificaron 33 grupos de virus antiguos, los cuales fueron extraídos de una glaciar de 15 […]
Sí creías que el coronavirus era de las enfermedades más peligrosas y que podría acabar rápidamente con la humanidad, prepárate porque con el calentamiento global podrían aparecer 33 grupos de virus antiguos.
De acuerdo con un grupo de científicos, se identificaron 33 grupos de virus antiguos, los cuales fueron extraídos de una glaciar de 15 mil años en Guliya, al noreste del Tíbet, 28 de ellos son aún desconocidos para la ciencia moderna.
En 1992, un equipo de investigadores recolectó muestras de núcleos de hielo tras perforar un glaciar en la meseta tibetana, el cual se estima tenía aproximadamente 15 mil años de antigüedad, posteriormente, en 2015 otro equipo recolectó muestras de núcleos de hielo del mismo glaciar. En ambas ocasiones, algunas de las muestras fueron almacenadas y congeladas para su posterior estudio.

Actualmente, algunos investigadores de la Universidad Estatal de Ohio y el Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley realizaron ciertas pruebas a los núcleos de hielo, en donde se detectó la presencia de 33 grupos de géneros de virus con antigüedades que van de los 520 a los 15 mil años. Asimismo, los investigadores observaron que los virus encontrados en ambas muestras difieren entre sí, lo cual se debe a diferencias en el clima y la temporalidad.
Según la ABC se estima que en el mundo hay al menos 100 millones de virus distintos y que cada día se depositan 800 millones de virus por metro cuadrado en la capa límite planetaria.
Los especiales, cuyo hallazgo fue publicado en bioRxiv, asegur que tanto estos como otros virus mortales podrían reactivarse medida que el calentamiento global siga avanzando y derritiendo los glaciares; lo cual, en efecto supondría un peligro para la humanidad.
Por: Fabiola Neri