En la actualidad es muy fácil vivir con el estrés y la preocupación continua de absolutamente todo, muchas veces nos la pasamos frustrándonos por todo aquello que creemos no poder controlar, pero en realidad mientras más nos dejemos guiar por estas sensaciones de preocupación, estrés o ansiedad, más tiempo viviremos dentro de las situaciones que […]
En la actualidad es muy fácil vivir con el estrés y la preocupación continua de absolutamente todo, muchas veces nos la pasamos frustrándonos por todo aquello que creemos no poder controlar, pero en realidad mientras más nos dejemos guiar por estas sensaciones de preocupación, estrés o ansiedad, más tiempo viviremos dentro de las situaciones que nos generan dichas emociones.
¿Cómo dejar de preocuparme por todo? Es mucho más sencillo de lo que piensas, en realidad el ser humano sufre el 90% de las veces por cosas que solo están en su cabeza e imaginación y solo un 10% es lo que pasa realmente. Son nuestras creencias las que van formando que pensamientos tenemos con esa voz interna que todos escuchamos, lo importante es ser más consciente de qué tipo de creencias dejo yo que alimenten mi mente.

Si bien el miedo en cierto grado es sano, pues me pone en alerta sobre algún peligro también es cierto que es una de las fuerzas creadoras más fuertes que hay, tales como la fe o el amor.
La preocupación es un circulo vicioso que se alimenta de sí mismo para crecer más y más, mientras más energía pongamos en la preocupación más grande se hará, sabemos que ya esto se ha vuelto un hábito pero siempre se puede cambiar.
Lo más importante es que sepas que preocuparte por todo es realmente un problema y no una solución, pues mientras estés enfocado en las cosas negativas de las situaciones que vives no podrás focalizarte en como salir de ellas.
Tomate las cosas con más calma, piensa siempre en lo positivo que trae cada situación a tu vida o en la oportunidad de crecimiento que se te presenta, no generes estrés innecesario verás que cuando sueltes y confíes las cosas van a ir tomando su curso poco a poco sin que hagas tanto esfuerzo, recuerda que el universo funciona bajo la ley del mínimo esfuerzo y que tu eres parte importante de él.
Recuerda que: `Si el problema tiene solución ¿para qué te preocupas? y si no tiene solución ¿para qué preocuparse? Al final eso también pasará´.