Por: Iván Lópezgallo* Ese era el eslogan que solía escuchar en comerciales de radio y televisión cuando era pequeño, lo que junto a la música mexicana y las banderas de todos tamaños que se colocaban en edificios públicos y privados le daban un sabor diferente al noveno mes de cada año. Además de los cientos, […]
Por: Iván Lópezgallo*
Ese era el eslogan que solía escuchar en comerciales de radio y televisión cuando era pequeño, lo que junto a la música mexicana y las banderas de todos tamaños que se colocaban en edificios públicos y privados le daban un sabor diferente al noveno mes de cada año. Además de los cientos, o tal vez miles de puestos callejeros que vendían banderitas, calcomanía y adornos para los autos.

Sí, es especial el mes de septiembre. Y como no serlo si en septiembre arrancó y terminó la lucha por la independencia, encabezada la primera por el cura Miguel Hidalgo y la segunda por quien dicen era familiar lejano suyo: Agustín de Iturbide; además de que en 1847 hubo terribles batallas contra las fuerzas invasoras norteamericanas. Todas derrotas, sí, pero que dejaron de manifiesto el coraje y el patriotismo de quienes arriesgaron la vida para defender a la patria (lamentablemente no todos, ya que la conducta de muchos generales, políticos, empresarios, curas y gente del pueblo dejó mucho que desear).
En septiembre de 1847 murieron los niños héroes, con todo y la historia falsa de que Juan Escutia se aventó con la bandera; además del capitán Margarito Zuazo y el coronel Santiago Xicoténcatl, quienes antes de morir de envolvieron con la bandera para evitar que cayera en manos de los invasores –Zuazo en Molino del Rey y Xicoténcatl en en Cerro de Chapultepec-. De hecho, la bandera del Batallón de San Blas –que era comandado por Xicoténcatl– aún conserva rastros de la sangre de este valiente patriota.

También en septiembre de 1847 se dio el sacrificio del Batallón de San Patricio, integrado por desertores irlandeses del ejército norteamericano que se unieron a las fuerzas mexicanas. Tras la derrota de Churubusco, muchos San Patricios fueron ejecutados y los pocos que sobrevivieron llevaron hasta su muerte la letra D que los gringos les marcaron con un fierro al rojo vivo en la cara –D por desertores–.
Además, en septiembre fueron promulgadas las Leyes de Reforma (1860), Chiapas se incorporó a México (1824), el presidente Vicente Guerrero abolió la esclavitud (1829) se derrotó al ejército español que trató de reconquista a México (1829), se cantó por primera vez el Himno Nacional (1854) y se nacionalizó la industria eléctrica (1960).
Entre lo negativo podemos mencionar que en septiembre de 1862 murió en general Ignacio Zaragoza, quien pocos meses antes había derrotado a las tropas invasoras francesas en Puebla; además de que el 16 de septiembre de 1845 la bandera mexicana no ondeaba en Palacio Nacional, pues en su lugar estaba el emblema de las barras y las estrellas.

Dicen que un tirador anónimo, indignado por el espectáculo, mató de un balazo al primer soldado norteamericano que trató de izar su bandera en Palacio Nacional y que durante el tiempo que duró la ocupación de la capital por las fuerzas invasoras, las emboscadas, agresiones y envenenamientos contra los soldados norteamericanos fueron cosa de todos los días, como podemos ver en la parte inferior izquierda de la siguiente imagen.

Así, septiembre nos recuerda que un país está formado por victorias y derrotas; pero sobre todo, por el esfuerzo de quienes marcaron su historia. Y aunque ahora no nos enfrentamos a ejércitos invasores –y ruego por que Trump pierda las elecciones porque está loco y ya dijo que si gana nos va a declarar la guerra si no construimos su famoso muro–, nos enfrentamos a varios retos en los que debemos poner nuestro máximo esfuerzo. Es cierto que hay muchas cosas mal en nuestro país… pero de nosotros depende cambiarlas.
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En septiembre se conmemoran, además, los 31 años del terremoto de 1985. Es por ello que Proyecto 40 va a transmitir Zona Sísmica, documental que puede salvarnos la vida. Los invito a verlo este lunes 19 de septiembre de 2016 a las 4:30 de la tarde por Proyecto 40.

*Estudió Historia en la UNAM. Es Licenciado en Administración de Empresas, Licenciado en Periodismo, Maestro en Narrativa y producción Digital y candidato a Doctor en Administración. Premio México de Periodismo y Premio Nacional de Locución (ambos en 2010) y Mención Honorífica en el Certamen Nacional de Periodismo 2009, todos en Reportaje por Televisión.
@IvanLopezgallo