Los perritos de la pradera son esos adorables y gritones animalitos, parecidos a un hamster gigante. Viven en madrigueras gigantescas y pasan todo el día comiendo hierbas y observando al horizonte. Sentimos arruinar toda esa ilusión que tenían sobre lo adorables que son. Pero debemos decírselos nosotros. Los perritos de la pradera ¡Son asesinos de […]
Los perritos de la pradera son esos adorables y gritones animalitos, parecidos a un hamster gigante. Viven en madrigueras gigantescas y pasan todo el día comiendo hierbas y observando al horizonte.

Sentimos arruinar toda esa ilusión que tenían sobre lo adorables que son. Pero debemos decírselos nosotros. Los perritos de la pradera ¡Son asesinos de sangre fría!
Es probable que no lo creas, pero pregúntaselo a las ardillas de tierra. Absolutamente todos han sido engañados por estos asesinos adorables.
John Hoogland es un biólogo que se dedica a observar el comportamiento de los perritos en su hábitat natural. Él fue quien contempló a un perrito de cola blanca zarandear a una ardilla entre sus dientes hasta matarla.
John entró en shock, no podía creer lo que estaba viendo; por esa misma razón su colega Charles Brown y un grupo de estudiantes comenzaron a observarlos detalladamente durante seis años en el Arapaho National Wildlife Refuge de Colorado. Los han visto hacer de todo, desde criar a sus bebés hasta matar ardillas por diversión.
“Los perritos de la pradera persiguen a las ardillas de tierra (por lo general a los bebés) y si las atrapan las sacuden con violencia”, explica Hoogland. “Cuando las zarandean, muerden la parte posterior del cuello para seccionar la médula espinal. A veces agarran por la cabeza a los bebés y literalmente les arrancan el cerebro. Es violento, salvaje y horrible”.
