Si eres de las chicas a las que les da asco darle un beso a su lomito o consideras desagradables las muestras de afecto que tiene contigo tu mascota, pero te encanta besar a tu novio con barba; tal vez deberías planteártelo dos veces antes de seguir haciéndolo, pues la barba de un hombre tiene […]
Si eres de las chicas a las que les da asco darle un beso a su lomito o consideras desagradables las muestras de afecto que tiene contigo tu mascota, pero te encanta besar a tu novio con barba; tal vez deberías planteártelo dos veces antes de seguir haciéndolo, pues la barba de un hombre tiene una gran cantidad de bacterias que podrían ser dañinas para tu salud.
Un estudio realizado por la clínica suiza Hirslanden reveló que a pesar de el baño diario y los hábitos de higiene, el vello facial de las barbas funcionan como una esponja para las bacterias, ya que las absorbe y retiene; además de que estas pueden multiplicarse causando algunos daños.

Este estudio contrastó el número de bacterias en el vello facial con muestras de pelo de perro, determinando que nuestros amigos de cuatro patas son más limpios. Los investigadores estudiaron a 18 hombres con barba, mientras todos ellos presentaron una gran cantidad de bacterias; de los 30 perros analizados, solo 23 de ellos tenían la misma cantidad de bacterias en su pelaje.
Los científicos asegura que una de las razones por la que los hombres poseen grandes cantidades de bacterias en su barbas es consecuencia de sus malos hábitos de higiene; dada la forma, espesor y producción de grasa del vello facial, este se vuelven el ambiente ideal para las bacterias.
Carol Walker, científica colaboradora del estudio señaló que “El vello facial masculino esconde gérmenes porque es más grueso que otro tipo de pelo, por eso es que atrapa más suciedad y bacterias. Y si esa persona es cariñosa con alguien, si lo besa, puede traspasar esas bacterias”
Por suerte, los expertos señalaron que las bacterias y gérmenes que los hombres suelen tener en su barba no representan un riesgo para la salud de ellos o el resto, a menos que se tengan pésimos hábitos de higiene; pues la mayoría de estas bacterias suelen también estar en la piel de las personas.
Por: Fabiola Neri