¡Monkeys! Sabemos que aún falta mucho para la celebración de fin de año, sin embargo, deben saber que el conteo para dar la bienvenida al siguiente año será un segundo más largo. Así es, tal y como lo acaban de leer, se agregará un segundo más al 31 de diciembre de 2016 puesto que este […]
¡Monkeys! Sabemos que aún falta mucho para la celebración de fin de año, sin embargo, deben saber que el conteo para dar la bienvenida al siguiente año será un segundo más largo.
Así es, tal y como lo acaban de leer, se agregará un segundo más al 31 de diciembre de 2016 puesto que este es un año bisiesto, y los años y segundos bisiestos son usados por el Servicio Internacional de Rotación de la Tierra y Sistemas de Referencia (IERS) para ajustar el Horario Universal Coordinado (UTC), la medida con la que el mundo sincroniza sus relojes y cronómetros debido al giro constante del planeta.
Cada año, la rotación terrestre parece ser la misma, pero no es así, debido a diversos aspectos se atrasa o adelanta su duración, por lo que es necesario ajustar el tiempo en nuestros relojes, y lo hacen anunciando la noticia seis meses antes para no afectar la función de los sistemas computacionales.
Quizá suene innecesario o de muy poca importancia, pero no hacer uso de los segundos bisiestos, ocasionaría un retraso de 2 0 3 minutos con respecto a la posición del Sol para el 2100. Sin embargo, para 2023 se piensa posponer la decisión de si se deben mantener o no los segundos bisiestos.
Probablemente para el último día del año, en lugar de 12 uvas, tengan que ser 13, ¿no lo creen Monkeys?
Por Juan Carlos Carrilllo