Han pasado 23 años desde que los aficionados a la Fórmula 1, una de las máximas competencias del automovilismo, fueron testigos de una de las tragedias más devastadoras en la historia del deporte motor. El circuito de San Marino fue el lugar donde uno de los mejores pilotos de dicha competencia, el brasileño Ayrton Senna, […]
Han pasado 23 años desde que los aficionados a la Fórmula 1, una de las máximas competencias del automovilismo, fueron testigos de una de las tragedias más devastadoras en la historia del deporte motor. El circuito de San Marino fue el lugar donde uno de los mejores pilotos de dicha competencia, el brasileño Ayrton Senna, falleció tras un terrible choque.
Senna es considerado una leyenda en el mundo del automovilismo y la gran mayoría de los pilotos en la actualidad lo consideran un motivo de inspiración. Para Brasil, las victorias de Ayrton eran una muestra de esperanza ante la adversidad económica y social que padecía el país durante los primeros años de la década de los 90. Ahora, la fundación, que lleva su nombre, está cambiando el futuro de muchos niños en condiciones de pobreza.
Gorras, camisetas, cascos, figuras de acción, e incluso mayonesa y catsup de la marca Senna son vendidos en grandes cantidades alrededor del mundo para favorecer a diversas escuelas de bajos recursos y mejorar la educación de quienes asisten a ellas.

Dicha ayuda no sólo incluye los estímulos económicos para que los estudiantes tengan acceso a los mejores recursos tecnológicos, sino que ha decidido enfocarse en capacitar a cerca de 60 mil maestros para diseñar un modelo educativo donde se les enseña a más de 1.9 millones de alumnos a aprender habilidades en temas emocionales como disciplina, resistencia y determinación para afrontar la vida.
Este sistema está viendo resultados, ya que el colegio Chico Anysio, una escuela pública de Río de Janeiro a cargo de la fundación Senna, se encuentra ubicada en quinto lugar nacional entre las escuelas públicas de Brasil.
Durante los últimos 5 años, la marca Ayrton Senna ha recaudado aproximadamente 320 millones de dólares (alrededor de 5 mil 700 millones de pesos) con los cuales se espera seguir contribuyendo a la educación de los niños y jóvenes brasileños y demostrar que el deporte no es sólo cuestión de entretenimiento.