Por: Fabiola Neri Debido a las décadas de caza furtiva y a las creencias de la medicina tradicional china sobre las supuestas propiedades curativas en el uso de sus cuernos, el Rinoceronte blanco norteño se encuentra al borde de la extinción. Es por ello que un grupo de investigadores, como parte de una campaña global, […]
Por: Fabiola Neri
Debido a las décadas de caza furtiva y a las creencias de la medicina tradicional china sobre las supuestas propiedades curativas en el uso de sus cuernos, el Rinoceronte blanco norteño se encuentra al borde de la extinción.
Es por ello que un grupo de investigadores, como parte de una campaña global, se han dado a la tarea de crear un nuevo embrión de dicho animal con la intención de mantener con vida esta subespecie de rinoceronte, pues actualmente solo quedan dos ejemplares hembras.
De acuerdo con el comunicado emitido por el ministro keniano de Vida Silvestre, Najib Balala, en conjunto del Servicio de Vida Silvestre de Kenia, así como conservacionistas kenianos, checos , alemanes e italianos; el embrión viable es el el tercero creado en un laboratorio a partir de la inseminación entre los óvulos de las hembras y espermatozoides congelados de machos ya fallecidos. Una vez realizada la inseminación los embriones son preservados en nitrógeno líquido para posteriormente ser implantados en madres sustitutas, ejemplares de la subespecie de rinoceronte blanco sureño.
Con este procedimiento se espera que en algunas décadas se pueda crear una pequeña tropa de al menos 5 ejemplares de esta especie de rinoceronte, los cuales puedan ser reintroducidos en su hábitat natural africano.

Hasta ahora, los tres embriones viables fueron creado con óvulos de Fatu, una de las dos rinocerontes blancas norteñas que aún quedan en el mundo. Asimismo, se espera poder realizar el mismo procedimiento con Najin, la otra ejemplar con vida de 30 años, antes de que su edad ocular concluya y sea demasiado tarde para ella; así como en una hembra de rinoceronte blanco sureño de la reserva keniana de Ol Pejeta.
Los informes indican que el procedimiento es sano y puede ser realizado en los animales de manera regular, siempre y cuando estos aún se encuentran en edad reproductiva; por lo que el ministro keniano ha declarado sentirse asombrado de “poder revertir la pérdida trágica de esta subespecie a través de la ciencia”.