Pese a los filtros sanitarios y las medidas que han tomado las instituciones gubernamentales y de salud, así como las autoridades correspondientes, gran parte de la población sigue haciendo caso omiso a las advertencias y realizando actividades ‘normalmente’. Y no, no nos referimos a quienes deben seguir laborando día a día exponiéndose al virus, si […]
Pese a los filtros sanitarios y las medidas que han tomado las instituciones gubernamentales y de salud, así como las autoridades correspondientes, gran parte de la población sigue haciendo caso omiso a las advertencias y realizando actividades ‘normalmente’. Y no, no nos referimos a quienes deben seguir laborando día a día exponiéndose al virus, si no aquellos que buscan seguir pasando un rato de ocio y diversión a costa de las indicaciones y medidas de higiene señaladas.
Aunque parezca algo exagerado, el sistema de seguridad en diversos estado se ha visto en la necesidad de emplear medidas extremas para quienes incumplen las normas de la sana distancia y el autoconfinamiento; pues aunque resulte lógico que en una situación como la que se está viviendo actualmente lo más adecuado es quedarnos en casa y evitar el aumento de contagios, mucha gente ha tomado el periodo de cuarentena como una oportunidad para vacacionar en las distintas playas del país.
Tras el cierre de plazas comerciales, cines y suspensión de eventos masivos, muchos de los estados decidieron cerrar sus playas al turismo, tal es el caso de Guerrero o Veracruz, sin embargo una parte de la población siguió acudiendo, por lo que la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) ha tomado medidas e incluso hecho uso de la fuerza para desalojar a los bañistas.
A finales del mes de marzo, la SSP del estado de Yucatán tuvo un enfrentamiento con los bañistas de las diversas playas del estado, quienes se rehusaban a dejar el lugar y permanecer en casa, por lo que se realizaron diversos retenes para impedir el paso a estos espacios.

Asimismo, hace unos días se suscitó una situación similar en el municipio de Bahía de Banderas, donde un grupo de jóvenes intentaban ingresar de contrabando a las playas de Sayulita y Punta de Mita viajando dentro de la cajuela de un automóvil conducido por un habitante del lugar.
El grupo de vigilantes de este lugar lamenta que en medio de la pandemia se estén suscitando casos de “coyotes” que mediante el cobro de alguna cuota intentan ingresar visitantes de otros lugares a las playas de Nayarit.
Por: Fabiola Neri