Los huevos son un alimento lleno de nutrientes, pues contienen una alta cantidad de proteína y contiene nueve aminoácidos esenciales para nuestro cuerpo, los cuales no podemos producir de manera natural. Son ricos en vitamina D, vitamina A, B12 y riboflavina. Además, la proteína de los huevos puede ayudar a desarrollar y mantener el músculo, […]
Los huevos son un alimento lleno de nutrientes, pues contienen una alta cantidad de proteína y contiene nueve aminoácidos esenciales para nuestro cuerpo, los cuales no podemos producir de manera natural. Son ricos en vitamina D, vitamina A, B12 y riboflavina.
Además, la proteína de los huevos puede ayudar a desarrollar y mantener el músculo, lo que es ideal para aquellas personas que se encuentren haciendo ejercicio o lleve un control de peso muy estricto.
Si bien es cierto que los huevo contienen un alto grado de colesterol dietético que se encuentra en la yema, son bajos en grasas saturadas, las cuales son las culpables de elevar el colesterol en la sangre y causar las afecciones cardiacas.

Según la Guía Dietética de Estados Unidos 2015 – 2020, ingerir más de un huevo al día no se encuentra relacionado con el riesgo de tener una enfermedad coronaria del corazón o un ataque, aún en aquellos que tienen una predisposición genética a experimentar un efecto más fuerte del colesterol en la sangre.
¿Entonces cuál es el problema con el huevo? La razón por la que los huevos pueden ser dañinos para nuestra salud, radica en la manera en que estos se encuentren preparados; es decir, un huevo ponche tiene 71 calorías y 2 gramos de grasa saturada, sin embargo, un par de huevo benedictinos con tocino y salsa, tienen cerca de 800 calorías y 26 gramos de grasa.
La importancia del consumo del huevo no se trata de la cantidad, (claro tampoco hay que excedernos), sino en la manera de incluirlos en nuestra dieta. Lo mejor es ingerirlos de manera balanceada junto con alimentos saludables y ricos en fibra como los vegetales.
