El uso de anticonceptivos siempre ha sido un tema que ha dado mucho de qué hablar, desde las ventajas y desventajas de su uso hasta los tabúes que rondan alrededor de ellos; no obstante, sabemos que no podemos fiarnos únicamente de la efectividad del condón y mucho menos de los hombres, por ello muchas chicas […]
El uso de anticonceptivos siempre ha sido un tema que ha dado mucho de qué hablar, desde las ventajas y desventajas de su uso hasta los tabúes que rondan alrededor de ellos; no obstante, sabemos que no podemos fiarnos únicamente de la efectividad del condón y mucho menos de los hombres, por ello muchas chicas optamos por el uso de algún otro método como la píldora o el implante, pero ¿por qué debemos sufrir los efectos nosotras?
Si, sabemos que el uso de anticonceptivos hormonales nos da mucha seguridad sobre evitar los embarazos no deseados pero también con ello suelen venir muchos efectos secundarios como aumento de peso, dolores de cabeza, acné, sensibilidad en los pechos y un horrible desajuste hormonal: pero ya no más, finalmente podremos decirle adiós a todos esos incómodos malestares con la píldora anticonceptiva masculina.

Desde hace un par de años la Sociedad de Endocrinos en Chicago realizó un estudio en el que presentaba una nueva opción para evitar los embarazos; la píldora dimethandrolone undecanoate, también conocida como DMAU, la cual tiene un funcionamiento similar a la pastilla anticonceptiva femenina; solo que en este caso reduce la testosterona y otras sustancias que influyen en la producción de los espermatozoides.
Sin embargo el estudio fue suspendido ya que se encontró que la interrupción en la producción de los espermatozoides causaba efectos adversos como falta de deseo sexual, depresión y disfunción eréctil; los cuales son mínimos comparados con los efectos adversos de la píldora anticonceptiva femenina.
Pese a la interrupción, en marzo de 2019 se retomó un nuevo ensayo clínico en donde 40 hombres probaron el compuesto 11-beta-MNTDC, el cual presentó efectos secundarios más tolerables, ya que de acuerdo con Ezequiel Pérez Campos, jefe del Servicio de Ginecología del Hospital de Requena en Valencia y patrono de la Fundación Española de Contracepción, . “No afecta ni a la libido ni a la erección”.
Si bien se considera que la píldora anticonceptiva femenina presenta una mayor facilidad de uso frente a la píldora masculina, pues la anticoncepción masculina se logra entre dos y tres meses debido al tiempo de desarrollo de los espermas, Stephanie Page, profesora de Medicina de la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington, asegura que «El objetivo es encontrar el compuesto que tenga menos efectos secundarios y sea el más efectivo”.
Por: Fabiola Neri